Silver Economy: la oportunidad que las empresas no pueden seguir ignorando
- CES UAI
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Por Gabriela Espinosa A. Directora del Programa Diseño de Experiencias para la Silver Economy, CES UAI y Octavio Vergara A. Director Sello Mayor y profesor CES UAI.
En Chile —y en el mundo— las personas mayores de 60 años son el segmento que más rápido crece. Nuestro país tardó solo 30 años en duplicar la proporción de la población sobre 65 años, mientras que en países europeos este proceso tomó más de un siglo.
Este fenómeno, conocido como Silver Economy, mueve billones de dólares a nivel global. Sin embargo, sigue siendo subatendido y muchas veces malinterpretado. El problema principal: los sesgos. Aún asociamos la edad con dependencia, desconexión digital o pérdida de propósito, cuando la evidencia demuestra lo contrario.
Un mercado con alto poder adquisitivo
Hoy, el 18% de la población chilena tiene más de 60 años. Para 2050, será uno de cada tres habitantes. Se trata de un grupo con ingresos estables, menor nivel de deudas y un creciente interés en invertir en bienestar, educación, tecnología, viajes y experiencias significativas.
En mercados más desarrollados, las empresas que entendieron esta tendencia han adaptado canales, productos y servicios, priorizando intereses y estilos de vida activos antes que la edad cronológica.
El costo de los estereotipos
El edadismo limita la innovación. Ver a las personas mayores como un grupo homogéneo y pasivo impide que surjan soluciones reales y relevantes. La realidad muestra algo distinto: personas mayores emprendedoras, deportistas, nómadas digitales y consumidores exigentes que esperan experiencias alineadas a sus intereses.
Oportunidades para innovar en la Silver Economy
Aprovechar este mercado no significa “hacer cosas para viejos”, sino diseñar propuestas que pongan a las personas al centro:
Salud y bienestar integral: prevención, fitness adaptado, nutrición personalizada.
Tecnología amigable: interfaces intuitivas, formación digital y soporte humano.
Experiencias significativas: viajes, cultura, voluntariado y educación continua.
Finanzas y seguridad: productos y servicios alineados con metas vitales.
Diseñar con ellos, no para ellos
Las empresas deben derribar prejuicios y adoptar un enfoque human-centered, co-creando soluciones con las propias personas mayores. No basta con adaptar lo ya existente: se requiere repensar toda la experiencia —el lenguaje, la atención y la postventa— para que refleje diversidad, propósito y cercanía.
Chile frente al desafío
En Chile, la Silver Economy está apenas explorada. El reto es cultural y estratégico:
Cambiar la visión dentro de las organizaciones.
Reconocer la diversidad del segmento.
Diseñar propuestas de valor inclusivas y rentables.
Quienes logren anticiparse no solo accederán a un mercado creciente, sino que también ayudarán a redefinir el envejecimiento como una etapa activa, productiva y deseable.
La oportunidad del siglo
La Silver Economy no es una moda ni un nicho: es una de las transformaciones demográficas más relevantes de este siglo. Ignorarla es renunciar a una oportunidad estratégica; entenderla y actuar hoy puede ser la clave del crecimiento empresarial de las próximas décadas.



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